{"version":"1.0","provider_name":"Aquila Publications","provider_url":"https:\/\/publicacionesaquila.com\/en","title":"El Hogar Cristiano - Publicaciones Aquila","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"WJpKqAz3k6\"><a href=\"https:\/\/publicacionesaquila.com\/en\/el-hogar-cristiano\/\">El Hogar Cristiano<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/publicacionesaquila.com\/en\/el-hogar-cristiano\/embed\/#?secret=WJpKqAz3k6\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El Hogar Cristiano&#8221; &#8212; Publicaciones Aquila\" data-secret=\"WJpKqAz3k6\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/publicacionesaquila.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","description":"Fundamento de la Sociedad y Reflejo del Reino de Dios Por: Publicaciones Aquila El hogar cristiano no es simplemente un espacio f\u00edsico donde conviven personas bajo el mismo techo. M\u00e1s all\u00e1 de eso, es una instituci\u00f3n divina, dise\u00f1ada por Dios desde el principio para ser el primer \u00e1mbito de ense\u00f1anza, adoraci\u00f3n y testimonio en la vida del creyente. En un mundo cada vez m\u00e1s alejado de los valores b\u00edblicos, urge recuperar una visi\u00f3n b\u00edblica y transformadora de la familia como c\u00e9lula fundamental de la sociedad y de la iglesia. 1. La Familia: Instituci\u00f3n Divina Desde G\u00e9nesis hasta Apocalipsis, la Palabra de Dios presenta a la familia como un dise\u00f1o intencional del Creador. En G\u00e9nesis 2:24 leemos: \u201cPor tanto, dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre, y se unir\u00e1 a su mujer, y ser\u00e1n una sola carne.\u201d Este vers\u00edculo no solo establece los fundamentos del matrimonio, sino tambi\u00e9n el modelo original de la vida familiar seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios. No es una estructura social inventada por el hombre, ni un concepto cultural pasajero, sino una instituci\u00f3n creada por Dios para reflejar Su gloria y cumplir un prop\u00f3sito eterno. 2. El Hogar como Escuela de Fe En Deuteronomio 6:6-7, Dios instruye a los padres israelitas sobre c\u00f3mo transmitir Sus mandamientos: \u201cEstas palabras que yo te mando hoy estar\u00e1n sobre tu coraz\u00f3n; y las repetir\u00e1s a tus hijos, y hablar\u00e1s de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y al levantarte.\u201d Esta exhortaci\u00f3n sigue vigente hoy. El hogar debe ser el primer lugar donde los hijos aprenden a conocer a Dios, a amar Su Palabra y a vivir conforme a Sus mandamientos. Es en el seno de la familia donde se sembrar\u00e1 la semilla de la fe, regada por la ense\u00f1anza constante, el ejemplo pr\u00e1ctico y la oraci\u00f3n ferviente. 3. Padres e Hijos: Responsabilidades B\u00edblicas Efesios 6:1-4 nos recuerda las responsabilidades mutuas entre padres e hijos: \u201cHijos, obedeced a vuestros padres en el Se\u00f1or, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa), para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoqu\u00e9is a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y en doctrina de Dios.\u201d Los hijos tienen la obligaci\u00f3n moral y espiritual de honrar y obedecer a sus padres. Pero tambi\u00e9n los padres tienen la grave responsabilidad de criar a sus hijos en la disciplina y la ense\u00f1anza del Se\u00f1or. Esto incluye no solo la formaci\u00f3n intelectual y emocional, sino tambi\u00e9n y principalmente la formaci\u00f3n espiritual. 4. Un Hogar Seg\u00fan el Coraz\u00f3n de Dios Un hogar cristiano no es perfecto, pero s\u00ed puede ser intencionalmente piadoso. Es aquel donde se ora juntos, se lee la Biblia en familia, se cultiva el amor fraterno, se practica la justicia y se vive en arrepentimiento y gracia. Es un hogar donde Cristo es reconocido como Se\u00f1or y Rey, y donde cada miembro busca servirse mutuamente en amor. Conclusi\u00f3n La restauraci\u00f3n del hogar cristiano comienza con una renovaci\u00f3n de la mente y el coraz\u00f3n. Debemos volver a lo esencial: la Palabra de Dios como norma de vida, la oraci\u00f3n como fuente de poder y la comunidad familiar como prioridad sagrada. Que Dios nos d\u00e9 gracia para edificar hogares donde \u00c9l sea amado, temido y servido, para Su gloria y para la edificaci\u00f3n de Su pueblo."}